Cómo saldé mi préstamo de $20,000
La historia detrás del auto del 2019 y los dos años que me tomó liquidarlo
Josmarie González Rivera
8/9/20262 min read


Mi auto del 2007 empezó a fallar. Invertí como $3,000 en reparaciones intentando que aguantara un poco más, pero llegó el punto en que ya no tenía sentido seguir invirtiéndole dinero. Lo vendí en $3,200 y con ese dinero salí a buscar otro auto usado.
Compré un auto del 2019, con poco millaje y en buenas condiciones, por $20,000. El préstamo fue de $20,000 a una tasa de interés del 6%; el pago era $414 al mes. Usé el dinero de la venta del auto viejo para bajar la deuda desde el primer momento, sin pensar mucho todavía en cuánto tiempo me tomaría pagarlo completo.
Lo que sí decidí desde el principio fue no quedarme solo con el pago mínimo.
La decisión de no esperar
$414 al mes hubiera significado años de pagos sin moverme mucho. Lo sabía. Así que cada mes que podía, aportaba $500 extra directo al principal. No siempre fue posible; hubo meses de solo el mínimo, y meses donde aportaba más de $500 porque el presupuesto lo permitía.
Los ahorros que tenía sin usar los moví a una cuenta high-yield savings. La idea era simple: que ese dinero generara interés mientras tanto, en vez de quedarse parado sin hacer nada. No era una fortuna, pero cada poco ayudaba.
Lo que se sintió por dentro
Aportar $500 extra un mes en el que el presupuesto estaba apretado no siempre fue cómodo. Había meses donde ese dinero se sentía más útil en otro lado: una salida, un gusto, simplemente quedarse en la cuenta corriente como colchón. Pero cada pago extra reducía el principal, y eso reducía los intereses que iba a pagar después. Esa matemática, más que la motivación, fue lo que me mantuvo constante.
Fueron dos años de decisiones repetidas, mes tras mes, algunas más fáciles que otras.
El resultado
Dos años después de firmar ese préstamo, lo liquidé por completo.
Si estás pagando un préstamo de auto ahora mismo, esto es lo que realmente movió la aguja para mí: cualquier ahorro que no tenga un propósito inmediato, muévelo a una cuenta high-yield savings mientras decides qué hacer con él. Que ese dinero trabaje mientras lo piensas, en lugar de quedarse quieto en una cuenta que no paga nada.
Soy Josmarie González, y aquí siempre hablamos de finanzas.
